Bucarest Art & Antiques

Ánfora francesa Sevres azul y dorado. Siglo XIX

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Maravillosa ánfora  con fondo azul cobalto con detalles oro. El segmento central lleva esmaltado en cerámica un el retrato de pareja coqueta paseando y en otro segmento decoración de flores . Tapa, asas, monturas y base de bronce cincelado. Las asas son dos figuras de rostro masculino. Firmada 'Sevres'.


Detalles:


Materialidad: Porcelana, bronce


Dimensiones: 46cm X 16 cm.


Origen: Francia, fines s. XIX

ORIGEN: Francia Bandera

ÉPOCA: Fines s.XIX

MATERIALES: Bronce, Porcelana


PROVENIENCIA: Importada por Bucarest Art en Agosto 2025

CÓDIGO: CF25-1320-AP

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Sèvres: porcelana de exclusividad Real

Sèvres: porcelana de exclusividad Real

La Fábrica de Sèvres es un ícono de lujo, arte y realeza que tiene una historia fascinante. Todo comenzó en 1738 en Vincennes, cerca de París, cuando un grupo de alquimistas y ceramistas buscaba replicar la codiciada porcelana china. No les fue nada mal, ya que en 1756 se mudaron a Sèvres, con el apoyo de nada menos que Madame de Pompadour, la famosa amante de Luis XV y gran mecenas del arte. ¿El objetivo? Convertir a Francia en el epicentro del arte cerámico europeo.

Con el tiempo, la fábrica se ganó la fama de ser la mejor gracias a sus diseños extravagantes, sus colores intensos (¡como el azul Sèvres!) y sus innovaciones técnicas. Era tan exclusiva que solo la realeza y la aristocracia podían permitirse sus piezas. Luis XVI incluso la nacionalizó en 1759, asegurándose de que fuera un símbolo del poder francés.

Con la Revolución Francesa, las cosas se pusieron intensas: la fábrica pasó de hacer vajillas para banquetes reales a piezas más simples (ya sabes, los reyes no estaban para grandes cenas). Pero sobrevivió a los cambios políticos y siguió evolucionando. En el siglo XIX, con Napoleón y luego con el auge de las exposiciones universales, se convirtió en un referente de innovación artística.

Hoy, la Fábrica de Sèvres sigue viva, produciendo piezas de porcelana con técnicas tradicionales, pero con diseños contemporáneos. Es como un puente entre la historia y el presente, donde cada pieza sigue siendo un tesoro. Arte en estado puro con más de dos siglos de historia.

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