Bucarest Art & Antiques

Arturo Pacheco Altamirano - Óleo sobre madera 'Veleros fondeados'

Arturo Pacheco Altamirano - Óleo sobre madera 'Veleros fondeados'

Pago seguro en USD con

Hermoso óleo del talentoso pintor chileno Pacheco Altamirano (1905-1978) nos presenta tres veleros y dos botes aparcados en el mar, algunos con tripulantes y otros vacíos. En el horizonte se aprecia una ciudad. La obra destaca por sus colores y el característico trazo marcado de Altamirano.

Dimensiones: Marco alto: 67cm, ancho: 77 cm. Obra alto: 48 cm, ancho: 58 cm.

Estado: Buen estado.

AP1130

ANCHO: 77 cm.

ALTO: 67 cm.

Incluye Certificado de Autenticidad

Todas nuestras pinturas incluyen el Certificado de Autenticidad de Bucarest Art & Antiques, firmado por nuestros expertos.

¿Tienes dudas? Solicitar más información

Retiro no disponible actualmente en Tienda Lo Barnechea

ENVIOS A TODO EL MUNDO

Enviaremos la pieza a la puerta de tu hogar con FedEx o DHL. Impuestos y aranceles incluídos en el costo con DDP (Delivered Duty Paid).

Arturo Pacheco Altamirano: Impresiones del mar chileno

Arturo Pacheco Altamirano (1905-1978) es uno de los grandes exponentes de la pintura chilena del siglo XX, conocido por sus vibrantes marinas y escenas portuarias. Nació en Chillán y descubrió su vocación artística desde niño, alentado por su tía monja, quien le regaló sus primeros lápices de colores. A pesar de no haber recibido una formación académica en artes, su talento autodidacta lo llevó a consolidarse como un artista de renombre.

Desde sus primeras exposiciones en Santiago en 1929, su carrera tomó un rumbo internacional. Expuso en Buenos Aires, Lima, Nueva York, Washington y París, donde su obra fue reconocida y adquirida por importantes museos. Sus cuadros, cargados de color y movimiento, capturan la esencia del mar chileno, con una especial fijación por la Caleta de Angelmó en Puerto Montt.

Además de su impacto en el arte, Pacheco Altamirano tuvo un rol destacado en la diplomacia cultural, siendo Agregado Cultural en Francia y Londres en la década de 1950. Su legado es reconocido en múltiples ciudades chilenas, que lo han declarado Hijo Ilustre y han bautizado calles y establecimientos en su honor. En 1964, donó una pinacoteca a Chillán, su ciudad natal, como un gesto de gratitud.

Sus obras siguen siendo apreciadas en museos de América, Europa y Asia, asegurando que su visión del mar y la vida costera chilena permanezcan inmortalizadas en la historia del arte.

La Promesa de Bucarest Art Antigüedades